domingo, 16 de febrero de 2014

Para-para-paradise.

A veces ocurre que los pequeños detalles son los que te hacen feliz. Es el ir por la calle al ritmo de la música, o el oler el invierno y sentir el verano. A veces simplemente es el encontrar una flor entre tanto gris, o la ilusión de tu vida (aunque sepas que no se cumplirá). En ocasiones es pura poesía o quizás, una simple persona. Un día de sol, o una lluvia que vive escasas horas.
Y es que este mundo está lleno de personas geniales que te hacen feliz con tan solo coger un tren, lástima que siempre, las mejores personas acostumbren a estar lejos de dónde tu resides. Pero eh, siempre se ha dicho que la distancia no impide nada. Yo digo que es mentira, pero que es verdad. Que la distancia puede impedir muchas cosas, pero al fin y al cabo, son solo kilómetros que algún día serán... evaporados, comidos, esnifados, respirados, abrazados, y besados. (O eso me digo.)
Vestido: vintage/ Chaqueta: mango/ Medias: en cualquier lugar dónde vendan medias


Fotógrafa: Gemma Torelló